domingo, 26 de abril de 2009

Neoclasicismo

El hombre transforma, destruye, crea y recrea, lo que desea. Ha deseado permanecer para la eternidad, sin embargo, esta consciente de su mortalidad, es por ello que desea dejar rastro en la historia, desea plasmar sus pensamientos, ideales y pasiones, en la materia, para que estas subsistan para la eternidad. El arte ha sido el medio por el cual el hombre ha encontrado su mayor expresión, es donde emana, fluye y se desbordan las mayores expresiones del hombre. El arte se puede comparar al corazón, el cual bombea y distribuye la sangre, al sistema arterial, esas venas que lo componen son las diversas y múltiples corrientes que el arte ha tenido a través de su historia. La energía que hace que ese corazón siga latiendo, es que el ser humano no ha dejado de pensar, imaginar y crear. Debido a lo extensas que pueden ser esas "venas", es necesario situarnos en una de estas, en el neoclasicismo. El neoclásico o neoclasicismo, es una corriente que deja ver, la seducción del hombre por el pasado, retornar a lo que ya no existe y volverlo a revivir, un eterno retorno, se convierte el pensamiento del hombre.

El neoclasicismo es literalmente el nuevo clasicismo, que se forja a partir de la segunda mitad del siglo XVIII. Lo que caracteriza a esta corriente es que es un movimiento contestatario al Barroco, es una reacción de la burguesía contra el rococó, -la reacción de la virtud contra la decadencia- y pretende simplificar, así como su pensamiento social que lo rodea que formara parte influyente, donde adopta y promueve algunas de las ideas básicas de la revolución francesa: glorifica las grandes virtudes de la antigüedad, acepta el paganismo y agrega la ciencia a la emoción.

Analicemos el primer aspecto, el barroco toma en cuenta igual todos los aspectos de simetría y proporción, que de igual fueron característicos del clásico y lo serían del neoclásico, sin embargo la diferencia no sólo radica en aspectos técnicos o estéticos, sino que esta basado en un criterio político, Bruno Zevi lo explica de esta manera: "El arte barroco es aquel que tiene intenciones propagandísticas, de persuasión oculta a la contrarreforma católica. El barroco está definido por sus formas, pero en el hay una clara inteción política; esta condición no puede faltar en su definición. Desde 1517, Martin Lutero y sus seguidores críticaron la ostentación dela iglesia, crítica que implica la reprobación del arte sacro hasta entonces existente. La reforma protestante será más iconoclasta y, como reacción global a dicha reforma y al inminente cisma, la iglesia de Roma convocará al concilio de Trento, piedra angular de la contrarreforma. Este concilio, entre otras cosas, desarrollar el culto a las imágenes con el fin de contrarrestar la iconoclastia protestante, pero sobre todo con la intención de mostrar el arte de la Iglesia triunfante." Por lo tanto, esto quiere decir que el barroco es un mensaje estético que habla del esplendor de la que se presume como la verdadera iglesia, como la única y también, la más hermosas.

Es por ello que el neoclásico, significo un movimiento que se contrapuso políticamente al barroco, que surge en contra de la aristocracia a la cual representa. Se produce una vuelta al orden propulsada por la clase media ilustrada que tenía nuevas pautas morales. En el valor normativo, la disciplina y austeridad del arte antiguo se halla el ejemplo para combatir al arte adoptado por la disoluta aristocracia.

Esto deja muy claro, que el pensamiento artístico, no depende de un carácter técnico o estético, sino que se debe observar más allá de lo que está a la vista, los sucesos, así como los pensamientos, forman parte integrante de un movimiento artístico, que de igual manera el neoclásico se vio afectado, el cual estudiaremos.

En lo que respecta a los pensadores y artistas del S XVIII, de la cultura del Iluminismo, iniciaron la reflexión sobre la decadencia de su mundo contemporáneo e investigaron y trataron de de comprender la cultura de las civilizaciones y sociedades, no sólo de otras épocas, sino también foráneas, en las que confiaban poder encontrar la pureza y moral perdidas. Roussseau se refiere al estado natural de los hombres y Montesquieu toma a Roma como ejemplo para la modernización de los sistemas políticos. La Revolución Francesa le dará un nuevo contenido al neoclásico, reafirmándolo como modelo estético pero por sobre todo como modelo ético. Este planteamiento sigue a Platón que identifica a la idea de belleza con la idea superior del bien.

Las condiciones estaban dadas para que se desarrollara el neoclasicismo, sin embargo también existieron otros factores para el desarrollo de esta corriente. "A las teorías de los pensadores ilustrados, otros hechos coincidentes en el tiempo explican la génesis y desarrollo del nuevo arte a partir de 1750. Entre ellos hay que destacar los progresos de la arquitectura, los grandes viajes de exploración arqueológica y las consiguientes publicaciones de grandes colecciones de documentos a que dieron lugar. Asimismo, otro relevante acontecimiento fue el inicio de las excavaciones que se llevaron a cabo en Herculano y Pompeya en 1738 y 1748 respectivamente, cuyos descubrimientos alcanzaron un gran eco entre los medios intelectuales y artísticos europeos".

Encontrado los antecedentes y factores que dan desarrollo al neoclasicismo, habría que concluir lo cualitativo de esta corriente para poder identificarla. El neoclasicismo no sólo adoptara los ideales antiguos, debido al desarrollo de la arqueología, intenta también reproducir las formas griegas y romanas con una precisión que los artistas del renacimiento no habían buscado. El resultado consiste en obras de arquitectura, escultura, pintura de una perfección tal que a veces parecen frías, afectando a todas las artes y el mundo. Por tanto examinemos como se desarrolla y en que manera se da en Europa y América.

Winckelmann (1717-1768), jugo un gran papel. Fue el primer esteta alemán que no es filósofo, pero que se vincula con el arte de la época, fue el primero en proponer una interpretación compositiva del arte griego, logró crear una visión de tal modo convincente de ese momento culminante de la historia del arte. A él se debe la concepción de que el arte tiene historia, es decir, desarrollo y fases propias que corresponden a los pueblos que lo producen.


Sus ideas se fundamentan en la grandiosidad del arte Griego o el arte Antiguo, por ello mantiene la necesidad de imitarlo; para Winckelmann la belleza se encuentra en Grecia por todas partes y así el artista no le queda otra opción que imitarla. El trabajo que desarrollo Winckelmann llevo a que arquitectos como Schinkel el Nuevo Palacio de la Guardia (Fig. 1).

Berlin, 1816-1818, K.F. Schinkel. Este arquitecto es uno de los más poderosos creadores alemanes, soñó con diseñar Berlin como la Atenas de la antigüedad. En general y en los primeros años del siglo XIX, el renacer griego fue más acusado de las naciones de la coalición antinapoleónica, especialmente Inglaterra y Alemania, mientras que el retorno a lo romano estuvo más identificado con el Imperio Napoleónico.

Pasando ahora a la belleza que se enlaza directamente con la proporción o la relación entre las partes, notamos que para Winckelmann la belleza se capta con los sentidos, pero se conoce y comprende por la intervención del entendimiento. Es posible reducir la belleza a ciertos conceptos fundamentales, comúnmente se define en que consiste en la armonía recíproca del ser con respecto a sus intenciones, y de las partes entre sí con respecto al todo.

Sin duda, que los nuevos hallazgos arqueológicos encontrados proporcionaron el vocabulario de la arquitectura formal clásica y los arquitectos empezaron a inclinarse por un estilo basado en modelos grecorromanos.

Otros de los arquitectos que tuvo una importancia en el desarrollo del neoclásico fue el escocés Robert Adam, que en la década de 1750 y 1760 diseñó varias casas de campo inglesas (entre las cuales destacan la casa Sion, 1762-1769 y Osterley Park 1761-1780), le convierten en el introductor del estilo neoclásico en Gran Bretaña. El estilo Adam, tal y como se le conoce, evoca el rococó por su énfasis en la ornamentación de fachadas y un refinamiento a gran escala, incluso al adoptar los motivos de la antigüedad.

En Francia, Claude Nicholas Ledoux diseñó un pabellón (1771) para la condesa du Barry en Louveciennes y una serie de puertas para la ciudad de París (1785-1789). Ambos casos ejemplifican la fase inicial de la arquitectura neoclásica francesa; sin embargo, sus obras más tardías comprendían proyectos (que nunca se llegaron a ejecutar) para una ciudad ideal en la cual los edificios quedaban reducidos, con frecuencia, a formas geométricas desornamentadas. Después de que Napoleón fuese nombrado emperador en el año 1804, sus arquitectos oficiales, Charles Percier y Pierre François Fontaine, trabajaron para llevar a cabo su deseo de transformar París en la capital más importante de Europa imitando el estilo opulento de la arquitectura imperial romana. La arquitectura de estilo imperio se ejemplifica en construcciones como el arco de triunfo del Carrousel del Louvre, diseñado por Percier y por Fontaine (Fig. 2), y los campos Elíseos, diseñados por Fontaine; ambos trabajos, iniciados en el año 1806 se encontraban lejos del espíritu de la obra visionaria de Ledoux.

Los edificios del momento se llenaron de imitaciones, en general, de los dioses antiguos, de poco valor. Los grandes personajes del momento gustaban retratarse desnudos, como antiguos atletas, con ojos sin pupila, con el fin de parecer mas griegos.

Fueron muchos los escultores que esculpieron obras en estos años, pero han sido muy pocos los que han resistido el paso del tiempo.


Canova (1753_1822) fue un escultor que trabajo para Napoleón y su familia; sus obras, fiel al ideal que preconizaba, son bellas pero inexpresivas, como si el escultor hubiera fijado en el frió mármol expresivo de los seres vivos. Sus creaciones más importantes son por el retrato de Paulina Bonaparte y un Hércules furioso.


Agustín Pajou (1730_1809) en su obra Psiquis, realizaba durante la Revolución francesa, presenta caracteres neoclásicos.

El estilo pictórico francés ha logrado una expresión neoclásica durante el reinado de Luis XVI a través de la ruptura que la Revolución Francesas impuso con el antiguo estilo rococó.

El neoclasicismo en pintura fue inaugurado por Maria José Vien (1716_1809), quien en sus obras transmite el espíritu clásico aunque en la disposición interna del cuadro respeta el ideal rococo.

Fue sin duda Jacobo Luis David, quien abandona los antiguos cánones de carácter estetizante ara construir un clasismo nuevo.



Durante la revolución francesa el pinto “el juramento en el juego de la pelota” y “la muerte de matat”. Vivió las jornadas revolucionarias adhiriéndose a la causa patriótica; después de la caída de Robespirre paso cinco meses en la cárcel, donde estructuro mentalmente el rapto de las Sabinas.



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